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        <title>Despertares</title>
        <description>Blog personal con escritos que reflejan mis opiniones, mis pensamientos, mis sentimientos y mis ganas de escribir</description>
        <link>http://cleves.blogcindario.com/</link>
        <lastBuildDate>Sun, 16 Sep 2007 13:24:27 +0100</lastBuildDate>
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            <title>Frida</title>
            <link>http://cleves.blogcindario.com/2007/07/00003-frida.html</link>
            <description>&lt;span style=&quot;font-size:10pt&quot;&gt;Magdalena independiente. Tan independiente como para cambiar su verdadera fecha de nacimiento por el solo hecho de iniciar una vida en el mismo momento que una Revolución. &lt;br /&gt;Ya desde su infancia marcada por las enfermedades. Rebelde e indómita. Igual que hacía su padre fotógrafo, quería plasmar en un instante eterno todo lo que veía a su alrededor. &lt;br /&gt;Juventud orgullosa y subversiva, pasional y sensual.&lt;br /&gt;Truncado viaje a sus dieciocho años que le dejó el cuerpo roto y el alma abierta a la pintura.&lt;br /&gt;Convalecencia dura. Torturas físicas y psicológicas. Pintura desgarrada con autorretratos emocionados. Doliente postrada, sus ansias de vivir la declaran pintora recuperada.&lt;br /&gt;Magdalena enamorada. Veinte años, veinte centímetros y veinte kilos la diferencian de su Diego amor. Amor y aventuras. Admiración mutua. Relación tormentosa. Vínculo creativo y político.  Afán de una maternidad imposible. Odio y divorcio.&lt;br /&gt;Dos Magdalenas en un solo ser. Diego amaba la pintura de Magdalena y Magdalena amaba a Diego. Se perdonaron e iniciaron un nuevo camino. Pero en la nueva senda también aparecen León, Nicolás, María o Georgia.&lt;br /&gt;Su salud sigue resentida, machacada y lesionada, pero ella continúa expresando su propia realidad mediante la pintura. Pintura que lleva un mensaje de dolor.&lt;br /&gt;Magdalena consagrada. Conocida y querida en el mundo entero, en su país sólo expuso una vez. Única y última exposición. Muchedumbre enloquecida que quiere verla.&lt;br /&gt;Desobediente Magdalena, que no quiere pasar la fiesta en el hospital, lleva el hospital a la fiesta. No está enferma, está rota. Canta y bebe sus desgracias, pero también su éxito.&lt;br /&gt;Poemas tristes, dolor y remordimiento. Palabras en su diario que piden a gritos una marcha feliz y no volver. &lt;br /&gt;No vuelves, porque nunca te fuiste, Magdalena. Reposa feliz en tu Casa Azul.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;(Dedicado a Frida Kahlo)&lt;/i&gt;</description>
            <pubDate>Mon, 09 Jul 2007 12:54:57 +0100</pubDate>
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            <title>Aquellos ojos</title>
            <link>http://cleves.blogcindario.com/2007/06/00002-aquellos-ojos.html</link>
            <description>Este relato está basado en el libro &quot;Seda&quot; de Alessandro Baricco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;i&gt;Regresa o moriré&lt;/i&gt;”. El corazón le dio un vuelco al leer aquellas palabras que encerraban un gran amor.&lt;br /&gt;Pero su gran amor no era ella. Su gran amor era su esposa, Helene. Lo sabía desde el fondo de su alma. Aquella otra mujer era la tentación.&lt;br /&gt;La tentación vivía en Japón, muy lejos de su Lavilladieu natal, y sus ojos eran la tentación.&lt;br /&gt;Cuando preguntó la primera vez dónde quedaba aquel lejano país, su amigo le contestó: &lt;i&gt;Todo recto, hasta el fin del mundo.&lt;/i&gt;Y allí fue. A buscar crías de gusanos de seda. Era la salvación para el comercio de su ciudad, para que la destreza de las hilanderas se viera reflejada en aquellas telas de seda que pretendían asemejarse a las orientales.&lt;br /&gt;Por todo el camino oía la dulce voz de Helene pidiéndole que regresara pronto, que lo esperaba enamorada.&lt;br /&gt;Pero los ojos grises de aquella mujer, que conoció en el primer viaje, le hicieron titubear durante un tiempo acerca de sus sentimientos.&lt;br /&gt;Por eso quiso volver a Japón. Su amigo y los vecinos le encargaron que trajera más larvas de gusanos. Y volvió, aún a sabiendas de que el camino de ida era muy duro y el de vuelta también. Pero él no era de las personas que “asisten a su propia vida”. Él quería “vivir la vida”. Y sabía que regresaría a Lavilledieu porque Helene lo estaba esperando. Y sabía que llegaría otra vez “&lt;i&gt;justo a tiempo para la misa mayor, el primer domingo de abril&lt;/i&gt;”.&lt;br /&gt;Con estos viajes incrementó su riqueza, la de sus vecinos y la de su amigo, que hizo construir en la ciudad un claustro, un claustro que había imaginado redondo. Le confió el encargo a un arquitecto español que tenía cierta reputación en el ramo de las plazas de toros, y que le miró extrañado ante la advertencia de que no pusiera arena en el centro. Sólo un jardín con cabezas de delfín a la entrada.&lt;br /&gt;Muchos otros jardines se construyeron en Lavilladieu. Jardines de lo imaginario. Jardines temáticos que en sus nombres reflejaban los anhelos de aquel hombre: El Jardín de Papel, El Bosque Sagrado, El Túnel Vegetal, El Jardín del Agua, La Rosa de los Vientos.&lt;br /&gt;Antes de su ansiado tercer viaje, paseaba por aquellos jardines que en perfecta armonía pasaban de los bojs a las cascadas, de los colores a las fragancias, de las veletas a las terrazas, recordando aquellos ojos: “&lt;i&gt;Llovía su vida, frente a sus ojos, espectáculo quieto&lt;/i&gt;”.&lt;br /&gt;Los pájaros volaban de árbol en árbol libres por aquellos maravillosos jardines, lo que hacía que su espíritu se viera invadido continuamente por aquel recuerdo.&lt;br /&gt;Construyó una pajarera intentando curar su nostalgia. Nostalgia de un amor que no era, que nunca había sido y que nunca sería.&lt;br /&gt;A la pregunta de Helene, le contestó que iba a llenarla de pájaros diferentes y vistosos, y que el día que sucediera algo feliz, abriría la pajarera y los dejaría libres. No le contó que según había oído en Japón, los hombres orientales regalaban a sus amantes, para honrar su fidelidad, no joyas, sino pájaros refinados y bellísimos.&lt;br /&gt;Helene lo recibió a la vuelta de su tercer viaje, con lágrimas de emoción en sus ojos, todavía en duda del resultado de la batalla que adivinaba se estaba librando en el alma de su esposo.&lt;br /&gt;Él regresó como siempre justo a tiempo para la misa mayor, el primer domingo de abril, aunque en este viaje sólo encontró destrucción y muerte. Aldeas carbonizadas, larvas de gusano que no superaron el reto del largo camino, un joven muerto que a la vez era mensaje y mensajero, y la búsqueda inútil de aquellos ojos.&lt;br /&gt;Siete hojas de papel en tinta negra con caracteres que no entendía, le llevaron a París, donde una mujer japonesa las tradujo. La misma mujer que las había escrito por encargo de su esposa.&lt;br /&gt;Siete hojas de papel capaces de desquiciar una vida. Siete hojas de papel con un mensaje de amor de la propia Helene, que deseaba ser, por encima de todo, aquellos ojos que su esposo nunca pudo olvidar.&lt;br /&gt;Unos ojos que hicieron atravesar el mundo a un hombre que acabó sentado inmóvil frente a los jardines de Lavilladieu, luciendo unas minúsculas flores azules en su solapa.</description>
            <pubDate>Sun, 10 Jun 2007 19:31:14 +0100</pubDate>
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            <title>Mar</title>
            <link>http://cleves.blogcindario.com/2007/05/00001-mar.html</link>
            <description>&lt;div style=&quot;text-align:center&quot;&gt;Paseaba sola por aquella avenida que bordeaba la playa. Aunque casi estaba oscureciendo, todavía quedaban unos niños bañándose divertidos en el mar. Le entró un escalofrío. Estaba intentando tomar una decisión, pero tenía miedo a equivocarse. El olor a mar le llegaba, inundando todo su espíritu. Lo había echado mucho de menos, y no entendía cómo había estado tanto tiempo lejos de la isla. Sabía que algún día volvería, pero nunca imaginó que fuera en aquellas circunstancias. Unas gotas salpicaron su rostro y se sintió afortunada. Se detuvo apoyándose en la barandilla y allí estuvo un buen rato escuchando el incansable vaivén de las olas. Miró el horizonte donde casi se fundían el cielo y el mar, el inmenso mar. Ya los niños se habían ido, y ella no sabía qué hacer. Inspiró profundamente y decidió regresar.&lt;/div&gt;</description>
            <pubDate>Fri, 25 May 2007 22:26:57 +0100</pubDate>
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